viernes, 4 de septiembre de 2009

Devaneos idiomáticos 2. por el Prof. Francisco Vázquez

S O C I A L E S
DECESOS

El mundo de la lingüística lamentó, tiempo atrás, la desaparición de dos miembros, activos y útiles, de su sociedad. Eran don Futuro Imperfecto de Subjuntivos (Q.E.P.D.), y su hermano, don Futuro Perfecto (también, como es natural, de Subjuntivo). No puede asimilarse a una sociedad simplista y poco alambicada, y ese primoroso arrequive del “lo que fuere sonará”, o del “quien lo hubiere hecho lo pagará”, lo perdimos, excepción hecha, acá en la Argentina, de algunas códigos legales, o del ambiente curialesco, en donde tal cual vez, los finados se aparecen, como en los viejos castillos ingleses, para espanto del desprevenido visitante. Nuestra sociedad lingüística castellana perdió con ellos dos valiosos miembros, y algo de la galanura y la preciosa complejidad que caracterizan, en lo que hace a su sistema verbal, a las lenguas latinas, en contraposición a la simpleza y desnudez, por ejemplo, de inglés usual. Recemos por el alma de estos dos malogrados servidores.
Pero no vinimos en realidad hoy a recordar a dichos difuntos, sino a uno que pronto lo será (sí, lector: nuestro periódico no hace necrologías solo de los muertos hechos y derechos, sino también en quienes están de llegar a serlo; digamos que para ir ganando tiempo y sacarse de encima la obligación).
Ello es que otro miembro de la honorable sociedad gramatical, simplote, llano, fácilmente usable y entendible, útil (útil a más no poder), que antaño creímos irreemplazable; un miembro honorable e inofensivo que cumplió con su tarea eficientemente desde hace siglos, está siendo ya velado, y a punto de ser enterrado, no sé si con los honores que le corresponden. Hablamos del Futuro Imperfecto de Indicativo. ¡Qué claro y simple suena “iré, comprará, volveréis”! ¿Puede pedirse algo más a la mano, algo más útil? ¿Qué lengua no tiene su equivalente? Pues, así y todo, este individuo tan eficaz y sin complicaciones, desde hace rato está siendo aperreado: primero lo rebajó una expresión antes no usada con valor de futuro: “voy a ir” por iré, “vamos a verlo” por lo veremos, etcétera. Sí, lector, ya sé, bien te oigo: “voy a ir” y “vamos a verlo” son expresiones castellanas correctas; pero te recuerdo que según muchos gramáticos el uso tradicional las reservó para actos que en este momento me dispongo a efectuar: “voy a comer” vale “me dispongo en este instante a comer”, “voy a partir” vale “me dispongo en este instante a comer”, etc.
Bien, ¡cuántas miles de veces no escuchamos modernamente el uso de esta expresión en lugar del Futuro Imperfecto de Indicativo! No lo habían matado, tal vez, mas lo tenían herido de gravedad. Pero, mal que mal, todos, individuos particulares e instituciones académicas, habíamos hecho la vista gorda ya que, en última instancia, la corruptela, que yo sepa, había nacido en el mismo seno de la lengua, y no nos había llovido de afuera. (¿Evolución, que le dicen?)
Pero ahora las cosas son muy otras; el puñal con que lo están atacando no es acero toledano, sino de fabricación, al parecer, inglesa: hablo del gerundio con valor de futuro. ¡Nada de “mañana saldremos de viaje”, como decían los abuelos, ni nada de “el mes que viene abriremos las puertas de la tienda”, como era tradicional! Ahora ya va siendo “mañana estamos saliendo de viaje”, “el mes que viene estamos abriendo las puertas…”. Uso, a mi entender, inglés, que, por lo menos acá en la Argentina (uno tiene la esperanza de que en el resto del dilatado imperio idiomático español las cosas no sean así), se está difundiendo a una velocidad y con una fuerza propias de las pestes más virulentas.

¡Pobre Futuro Imperfecto de Indicativo!; no te merecías esa suerte.

2 comentarios:

Patricia dijo...

Excelente artículo! Creo que estamos perdiendo mucha Gracia en este apresurado mundo, debemos hacer todo de manera tan rápida y por ende con tan poca relexión para procesar nuestros pensamientos y sentimientos, que así como no nos tomamos el debido tiempo para nutrir nuestros vínculos (sociedad líquida), tampoco lo hacemos con estos aspectos linguísticos donde está for fenecer también el acento. Envío mis cordiales saludos.
Patricia Fontanelle

Prensa Libre dijo...

Gracias Patricia, en nombre del profesor Vázquez